Preparando una escapada épica. Estamos asfaltando rampas del 22%. Puedes pasarte por el Mont Ventoux o por Alto del Angliru

® Ciclismo Épico 2018

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Adrien Costa era una de las grandes promesas del ciclismo mundial a la altura del cafetero Egan Bernal o el francés David Gaudu, corredores con los que disputó el Tour del Porvenir en 2016 ganando una contrarreloj y quedando en podium por delante de Bernal. Lo tenía todo para triunfar pero desgraciadamente este verano sufrió un accidente mientras practicaba escalada, una de sus grandes aficiones, y tuvieron que amputarle una pierna.

El mundo del ciclismo quedó consternado con el accidente de Adrien y su equipo abrió una campaña de crowdfunding a la que se sumaron personas emblemáticas del ciclismo como Eddy Mercx, Lance Armstrong y otras personas anónimas.

Tres meses después hemos visto a Adrien hacer lo que más le gusta. Andar en bicicleta y escalar.

Una historia de superación que sigue escribiéndose día a día pues el joven ciclista aún tiene muchas metas por alcanzar. Tantas como cuando se medía a los mejores ciclistas de su generación o practicaba el deporte de la escalada.

Let’s go Adrien! @costadrien

Adrien Costa, vencedor de la crono del Tour del Porvenir 2016

El Angliru. El muro, la pirámide, el infierno. O el olimpo.
El mismo que vio al Chava Jiménez y a Tonkov,
a Heras y a Beloki, a Simoni solo frente a Jan Hruska,
a Cobo agitar a sus cuernos de bisonte
y al embelesador baile mágico de Alberto Contador.

Ahora son ellos, un señor mayor, arrugado el rostro y vestido de
rojo, fácil presa para un tiburón hambriento
incapaz de refrenar a su bravo corazón.

Atacó Nibali y se sintió líder el Tiburón.
Atacó y se sintió héroe.
Atacó y se sintió caníbal.

Tres bicicletas de distancia son siete segundos en el Angliru.
Nada que se escape de la vista
a pesar del gentío que por detrás grita,
“¡¡Vamos, abuelo!!”…

Del libro Por amor al ciclismo. Ainara Hernando

Por Amor al Ciclismo

¿Qué eran los grandes campeones antes de ser grandes campeones? Eran niños, adolescentes, jóvenes enamorados. Locos de pasión por la bicicleta. Y ha sido precisamente ese amor desaforado el trampolín, la palanca principal que los ha llevado a la cima del deporte más hermoso, romántico y arrebatador que existe. Un trampolín en el que también se mecen, sin llegar tan arriba pero con un gozo parecido, centenares de miles de practicantes. El amor al ciclismo “es lo que nos une y nos iguala a todos, campeones y gregarios, profesionales y aficionados, jóvenes y mayores, hombres y mujeres, pobres y ricos”, explica Alberto Contador en su prólogo a esta obra.

Ainara Hernando ha buceado en el pasado lejano y reciente de diez grandes del pedal contemporáneo, y esa inmersión ha rendido un fruto generoso en forma de perlas, reliquias y lecciones de vida. El resultado es un libro para reír, para indignarse y emocionarse, para soñar, para admirar, para llorar. Solo apto para enamorad@s.

Libro disponible en Amazon: Por amor al ciclismo. Ainara Hernando